martes, 30 de diciembre de 2008

SANTIFIQUEMOS LOS DÍAS Y LAS HORAS DEL AÑO.

Santifiquemos el momento presente y santo será el día de mañana.

La consideración de la hora es un medio para permanecer en él y para santificar nuestro tiempo.

V. Bendigamos y glorifiquemos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo.
R. Alabémosle y ensalcémosle con Jesús María y José en el hogar de Nazaret.

V. ¡Revístenos, Trinidad eterna!
R. Revístenos de ti misma para que pasemos nuestra vida peregrina en la verdadera obediencia y en la luz de la fe
[1].

Consagramos nuestro año a la Santísima Trinidad, consagramos nuestra familia religiosa y la pequeña Comunidad Local, Iglesia doméstica, orando unas por otras
[2], alabando, bendiciendo y dando gracias a Dios con Jesús María y José.

La Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo las bendiga y me bendiga siempre.


[1] Cf. Oración a la Santísima Trinidad de Santa Catalina de Siena.
[2] Sant 5,16

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